martes, 4 de octubre de 2016

PTC y las masas – un cuerpo integral

PTC y las masas – un cuerpo integral

La armonía perfecta entre el Partido del Trabajo de Corea y el pueblo, inimitable en otros países e inquebrantable ni con la bomba atómica, admira a la sociedad internacional.
¿Por qué?
Para saber esto, es primordial conocer del kimilsungismo-kimjongilismo, ideología rectora del PTC.
El kimilsungismo-kimjongilismo es, en una palabra, la ideología de conceder prioridad a las masas populares, cuya quintaesencia es la idea Juche, planteada por Kim Il Sung y enriquecida por Kim Jong Il, la de que el dueño de la revolución y construcción son las masas populares y la fuerza que las impulsa, la tienen también estas, que las considera como el ser más precioso y poderoso del mundo.
El PTC, teniendo el kimilsungismo-kimjongilismo como guía rectora, ha practicado invariablemente la política de amor y confianza en las masas populares. Aun en una línea y política que estableció, reflejó plenamente la aspiración y exigencia de las masas y en sus actividades mantuvo como supremo principio defender el interés del pueblo y fomentar continuamente su bienestar, lo cual es comprobada patentemente por su historia de 70 años.
Apenas que Corea fue liberada de la ocupación militar de Japón (1905-1945), el PTC presentó la línea de la revolución democrática antimperialista y antifeudal y considerando el deseo secular de los campesinos de cultivar su tierra, ante todo realizó la reforma agraria y dispuso que las mujeres que largo tiempo estuvieron privadas de los derechos políticos de toda índole y eran víctimas de las desigualdades sociales, ejercieran los mismos derechos que los hombres. Puso en vigencia la ley del trabajo democrática que estipula la jornada de 8 horas y la prohibición del trabajo infantil, etc., y nacionalizó las industrias principales, convirtiendo a los obreros en los dueños de las fábricas. Abolió completamente el sistema tributario, en virtud de lo cual los coreanos fueron eximidos también de los impuestos.
El PTC atendió con responsabilidad el destino y la vida del pueblo. Para comprobar esto, basta con citar solo el sistema de la asistencia médica gratuita. Durante la guerra coreana (1950-1953) desencadenada con la invasión armada de Estados Unidos, cuando necesitaba movilizar todos los recursos humanos y materiales, en Corea, a grandes expensas del Estado, se implantó la asistencia médica gratuita general, de suerte que los habitantes pudieran recibir el tratamiento sin preocupación por el pago.
Lo mismo se da con el sistema de la enseñanza obligatoria general gratuita. Corea, durante la difícil rehabilitación y construcción de postguerra, en 1956, por primera vez en el oriente, impartió la enseñanza obligatoria primaria general y de seguida, en abril de 1959, la enseñanza gratuita general. En la misma medida de que la construcción socialista progresaba, llevó continuamente el sistema de la enseñanza obligatoria gratuita a la fase superior, llegando a impartir hoy la enseñanza obligatoria general de 12 años, de nivel más alto en el mundo.
También a finales del siglo pasado cuando debido a la extremada ofensiva antisocialista de las fuerzas aliadas imperialistas y las sucesivas calamidades naturales, el pueblo coreano pasaba pésimas dificultades, el PTC practicó invariablemente las políticas a su favor. Como antes, todos los niños se beneficiaron con la enseñanza obligatoria gratuita y todos los habitantes, con la asistencia médica gratuita general.
La política del PTC que constantemente idea el bien a favor del pueblo y lo hace realidad, mejora cada día más la vida del pueblo.
Solo en los últimos años se construyeron o remozaron los centros de las actividades culturales masivas como el Área de Recreo del Pueblo de Rungna, el Complejo de Piscinas de Recreación de Munsu, el Club de Equitación de Mirim, la Estación de Esquí Masikryong, el Estadio 1 de Mayo y el Palacio de los Escolares y Niños de Mankyongdae; se levantaron el Hospital de Pediatría Okryu, el de Odontología Ryugyong, y se prepararon modernas áreas residenciales como repartos de Changjon, de los científicos Wisong y de los científicos Mirae.
Los coreanos, bajo la dirección del PTC, han llegado a llevar una vida digna, independiente y creadora, sintiendo con las fibras lo preciosos que son la felicidad de la que disfrutan y el PTC que se la deparó. Por eso, lo llaman “partido-madre”, se confían en él y lo siguen, depositan por entero su destino en él y se empeñan como un solo hombre en la ejecución de su línea y política.
Es demasiado natural que el partido y las masas populares, basándose en la confianza y el amor de aquél a estas y el absoluto apoyo y confidencia de estas a aquél, se confundan en un solo cuerpo.

El VII Congreso del PTC que se convocará al comienzo de mayo de este año mostrará otra vez ante el mundo su férrea unidad con las masas populares.
WPK and the Integral Whole
with the Masses

The Workers’ Party of Korea is the one and only party in the world which has formed an integral whole with the masses of the people.
This integral whole, the most powerful weapon which can be neither imitated by any party in other countries nor broken even by the nuke, is evoking admiration of the international community.
Then, where does the source of the integral whole stem from?
To find an answer to it, it is vital, above all else, to have a correct understanding of Kimilsungism-Kimjongilism, the guiding ideology of the WPK.
Kimilsungism-Kimjongilism is, in a word, the people-first principle, and its quintessence is the Juche idea. The Juche idea, authored by President Kim Il Sung and developed by Chairman Kim Jong Il in a deep-going way, clarifies that the masters of the revolution and construction are the masses of the people and that they are the motive force of the revolution and construction, putting forth the masses of the people as the most precious and powerful beings in the world.
Guided by this idea, the WPK has consistently pursued the policy of loving and trusting them. When formulating a line or a policy, the WPK reflected in it their aspirations and demands, and made it as the supreme principle of its activities to defend their interests and steadily improve their living standards.
The WPK’s 70-year-long history clearly proves it.
Soon after the country’s liberation from the Japanese military occupation (1905-1945), the Party advanced the line of anti-imperialist, anti-feudal democratic revolution. In the course of implementing this line, it ensured that an agrarian reform was first enforced in reflection of the centuries-old desire of the peasants, who had been longing for tilling their own lands, and the women, who had long been subjected to deprivation of all political rights and to social inequality, exercised equal rights with men. It raised the workers as masters of factories by ensuring the enforcement of the democratic labour law that provided an eight-hour working system and prohibited juvenile labour, and the nationalization of key industries. And with the abolishion of taxation, the Korean people were freed from the burden of tax.
Free medical care system alone can fully show how the WPK has taken care of the destiny and living of the people with responsibility. In the days of the Korean war (1950-1953) unleashed by the US armed invasion, all the human and material resources of the country had to be enlisted in the war efforts. Even in this situation, the country enforced universal free medical care system at state expense. This enabled the Korean people to enjoy medical service without paying even a penny.
The same is true of the universal compulsory free education system. In 1956, when it still had to remove the ruins of the war, the country enforced universal compulsory primary education for the first time in the East, and then universal free education in April 1959. By developing the compulsory free education onto a higher stage continuously in step with the developing socialist construction, it now has enforced the universal 12-year compulsory education, the highest stage in the world.
In the closing years of the 20th century the Korean people had to undergo worst trials in their history owing to the extreme offensives by the imperialists’ allied forces against socialism and natural calamities that hit the country for several consecutive years. Even in those days the WPK’s people-oriented policies were pursued as before; all the children learned to their heart’s content under the compulsory free education system and all the people were not worried about the treatment of their illnesses under the universal free medical care system.
Thanks to the politics of the WPK that works out one plan after another for the good of the people and strives to materialize them, the life of the Korean people is getting richer.
In recent years bases for mass cultural life including the Rungna People’s Recreation Ground, Munsu Water Park, Mirim Riding Club, Masikryong Ski Resort, May Day Stadium and Mangyongdae Schoolchildren’s Palace were built or renovated on the world standards. New medical service centres were built in a superb way, including Okryu Children’s Hospital and Ryugyong Dental Hospital. New modern apartment houses like those on Changjon Street, Wisong Scientists Dwelling District and Mirae Scientists Street resound with merry laughter of the people.
Under the leadership of the WPK the Korean people lead an independent, creative and worthwhile life and keenly realize how valuable are the happiness they are leading and the WPK which provides them with this life. That is why they absolutely trust the Party and follow it, calling it a motherly party, and turn out as one in the struggle to implement its lines and policies with their destinies entirely entrusted upon it.
The integral whole of the Party and the masses which is based on the former’s trust in and affection for the latter and the latter’s absolute support for and trust in the former—this is a true appearance of Korea.

The Seventh Congress of the WPK, which is to be held in early May this year, will demonstrate once again the might of its integral whole with the masses.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada