miércoles, 25 de enero de 2017

UNO CONTRA MIL

Uno a quinientos

En la Tierra hay más de 200 países, pero casi ninguno quiere combatir a Estados Unidos reconocido como “superpotencia del mundo”.
Sin embargo, la República Popular Democrática de Corea (Norcorea) está lista para saldar la cuenta con esa potencia.
Los dos países se diferencian demasiado uno de otro en la cantidad de recursos materiales.
Norteamérica la aventaja 13, 78 y 375 veces en el número de población, extensión territorial y potencialidades económicas respectivamente.
La diferencia se hace más evidente en la exploración cósmica que hace apreciar el nivel del desarrollo científico y tecnológico de los países. Norcorea lanzó en diciembre de 2012 su primer satélite de aplicación y el imperio lo hizo en enero de 1958 con antelación de unos 55 años. Estados Unidos tiene más de 1 110 artefactos espaciales mientras Norcorea, solo dos incluyendo el lanzado en febrero de 2016. Norteamérica supera más de 500 veces a Norcorea.
La diferencia abismal se observa también en el armamento nuclear. Norteamérica cuenta con más de 5 000 ojivas y Norcorea, según cálculos de especialistas, un poco más de 10.
Ahora bien, ¿cómo comprender la determinación de Norcorea de combatir al gigante 500 veces superior?
Generalmente, la decisión de entablar la guerra no se toma en cualquier momento, sino solo cuando se ve la posibilidad de ganarla.
Norcorea está segura de su victoria en la guerra con Estados Unidos. He aquí sus razones:
Primero, lo aventaja en la ideología.
Como el mundo reconoce, los oficiales y soldados del Ejército Popular de Corea (EPC) están plenamente identificados con la ideología y credo de su Comandante Supremo y dispuestos a ofrendar incluso su vida para cumplir su orden.
Y, ¿de qué es el ejército estadounidense? Según la estadística publicada por el Pentágono y los medios de prensa norteamericanos, en el ejército estadounidense hay sinnúmero de suicidas, criminales, drogadictos, discapacitados personales, desertores, inmaduros en la constitución física e hipocondríacos.
¿Estos militares corruptos en lo ideológico y espiritual y débiles en la constitución física podrían vencer a los norcoreanos de fuerte ideología y credo?
Segundo, Norcorea, aventaja a Estados Unidos en la preparación estratégica e intelectual.
Los comandantes de campaña del ejército norteamericano, se dedican al choteo sexual, el alcoholismo y otros vicios y cada día mayor cantidad se depone, degrada y retira. Los soldados no pueden cumplir debidamente órdenes de combate que requieren ejercicios mentales. El ejército norteamericano, fue calificado de “inferior” en 2016, suscitando burlas y críticas de la población.
Este ejército no podrá vencer al EPC que según las órdenes de su Comandante Supremo Kim Jong Un, genial estratega militar actúa como un solo hombre y sabe aplicar hábiles métodos de combate.
Tercero, Norcorea, supera a Estados Unidos en el coraje.
Si el imperialismo yanqui se atreve a atentar con la bomba atómica a nuestra soberanía y derecho a la subsistencia, no vacilaremos en ser el primero en golpearlo con el mismo artefacto”, “En el mismo momento en que estalle la guerra, el territorio estadounidense desaparecerá por entero”, “Si se desata la guerra, aniquilaremos a todos los enemigos sin que quede ninguno que firme la carta de capitulación”, esta es la firme disposición de Norcorea.
Ante este coraje y osadía sin parangón los políticos estadounidenses se consternan sin saber qué hacer. El imperio, aunque tiene muchas armas estratégicas, no podrá evitar la derrota en la guerra.
Cuarto, Norcorea ya tiene experiencia de haber vencido a Estados Unidos en la guerra.
En el tiempo de la guerra coreana (1950-1953) de hace más de 60 años Norcorea no tenía ni fusiles dignos de mención siquiera, para no hablar de la bomba termonuclear ni misiles. Pero libró heroica resistencia de 3 años y superó con la superioridad político-ideológica y estratégico-táctica la numérica y militar técnica de las fuerzas aliadas imperialistas acaudilladas por Estados Unidos que se jactaba de su “supremacía” del mundo. También después del cese al fuego desbarató las sucesivas provocaciones militares del imperio como los casos del barco espía armado “Pueblo”, el avión espía “EC-121” y Panmunjom, propinándole continuos golpes.
Asimismo, aprovechó su enfrentamiento nuclear contra Estados Unidos denominado “guerra sin cañonazos”, para poseer bombas atómicas y convertirse en una potencia nuclear, asestándole golpes estratégicos irreparables. Ahora se propone concluir definitivamente el enfrentamiento con Estados Unidos que continúa de un siglo a otro. Ya está preparada para la batalla final.
El combate final es la cuestión de tiempo y es obvio que terminará a favor del país asiático.
En el futuro historiadores del mundo escribirán lo siguiente:
La RPD de Corea, país oriental no grande, se enfrentó con osadía a Estados Unidos, superpotencia imperialista, que era 500 veces más fuerte que ella en el poderío nacional e intentaba dominar el mundo y le hizo bajar la cabeza cambiando así el orden mundial del siglo XXI, suceso de trascendencia mundial que no acaeció antes ni acontecerá en el futuro.”

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